Monday, February 9, 2009

Poetas Anónimos

"Escritores anónimos para nosotros mismos, para los que nunca van a saber si lo son, pero escriben ya que las letras son obreras contra la angustia, amigas de nuestra prisión y el consuelo en los bosques de la desesperación..."

Una de las integrantes de este grupo de almas líricas es la anonimísima poeta Silvia Beatriz Giordano, que desnuda su corazón ante nosotros con el poema "Ya! Ven de Silvia Beatriz Giordano":

"Casi te atrapé, pero me dejaste con la ansiedad a flor de piel.
Supongo que será otro día u otro lugar, pero esa vez, cuando pase, cuando estes al alcance de mis manos, de mi voz, de mi cuerpo, no podrás alejarte.
¿Qué hombre puede abandonar así a una mujer que arde de deseo, de pasión?
Cada mirada mía es fuego líquido que llega a tu piel. Cada movimiento de mis brazos son cadenas que buscan atormentarte con caricias.
Has dicho que no era tu tiempo.
Es el mío.
En sueños, cuando me acoge el tibio lecho, me tienes y te tengo. En sueños me conoces como a nadie y como a nadie más, te conozco.
Cada pliegue, cada hendidura, cada suspiro de placer que me arrancas, se repite, repercute, te invade a ti.
En sueño nos besamos, nos tocamos. Besas mis pechos enrojecidos de deseo, y calmas el dolor de mis henchidos pezones.
En sueños cobijo tu masculina forma en mi femenino y tibio vientre.
Soy tu Venus, tu Afrodita.
Deja ya de esconderte en excusas.
Ven y métete de verdad en mi sueño.

Silvia Beatriz Giordano"


Al visitar la página personal de la mitológica poetisa, nos encontramos cara a cara con la magnificencia de la lírica erótica. El poema "Rosa Carmesí Poesía" es de destacar:

"La rosa carmesí, se ha marchitado.
El rubor que cubría mis mejilla,
en pálida blancura ha devenido,
la pasión que otrora sacudía mis entrañas,
vuelta abulia ingrata y desidiosa
ha cubierto de tedio nuestra vida.
Ya no espero tu llegada
envuelta en fragantes gasas,
ni con flores en el pelo
o caricias embozadas.
Ya no corro al lecho compartido
ansiosa de tu cuerpo y de tus ganas,
como dije:
la pasión que sacudía mis entrañas,
marchitó
como la rosa carmesí de mi ventana.


Silvia Beatriz"


Regresemos, empero, a Poetas Anónimos: el carácter reservado del grupo protege tanto la intimidad como los desgarrados sentimientos de los poetas que en él han hallado refugio y compañía sin que nadie se entere de sus nombres.

El día de ayer, nuestro admirado
Jorgito fue invitado a alivianar su sufrimiento en compañía de otros Poetas Anónimos como él. No dejemos de visitar la página de estos inspirados artistas con regularidad.

3 poetas muertos:

maggie mae said...

Besas mis pechos enrojecidos de deseo, y calmas el dolor de mis henchidos pezones.
¿Qué mas se puede decir?
ah si, Ven y métete de verdad en mi sueño.

Carolina Andújar said...

Al menos es anónimo :)!!!

Pablo R. Arango said...

Lo de enrojecidos de deseo: ¿no será una variante inédita de la metáfora para un carranchil?