Thursday, October 8, 2009

Jaime Londoño a.k.a Federico Cóndor

Poeta y profesor universitario. Dirige la Editorial Domingo Atrasado y el departamento de Educación Continuada de la Universidad F.T.T. Ha escrito los libros de poemas: Hechos para una vida anormal, Alquimistas Ambulantes, Mago sólo hay uno y Fantasmas S.A. Sobre historia: Epitafios: algo de historia hasta esta tarde pasando por Armero. Y libros educativos: Competencias escriturales de prejardin a once [what?]. Compiló La Antología Domingo Atrasado, en la que recoge las voces de algunos poetas jóvenes. Coordina para la Casa de poesía Silva talleres dirigidos a los niños de los colegios distritales. Tiene un taller de poesía gratuito desde hace 10 años los domingos a las 3 pm en el parque de Usaquén en Bogotá. Organizó, junto con otros poetas, el Primer encuentro de niños poetas colombianos. Promovió, junto con María Claudia Arrubla, el Segundo encuentro de estudiantes de letras y ciencias sociales. [ahhhh, ya].
Juan Manuel Roca escribió sobre su libro Fantasmas S.A.: "Si algo tiene la poesía de Londoño es que, en su trato con los fantasmas de la imaginación, con esa suerte de endriagos que son las cosas poco visibles pero imaginables, es que ella le sirve de caserón a sus presencias para que jueguen a placer, a su aire, a su legítimo antojo. Pero no se crea que se trata de una poesía complaciente porque esté tocada de una gozosa ironía. Hay un entrevero de dolor y de burla y un deseo de colonizar temas y territorios [que qué???] que no tienen una sacralizada heráldica poética [qué tan rebuscado]”. "Como buen poeta, Londoño sabe enmascararse [si, de mal poeta]. Enmascara su soledad con la careta de la ironía. Encubre sus desgarradas preguntas por la vida con el pasamontañas [ay! tan moderno] de una supuesta fantasmalidad. Bajo todo ese río subterráneo yace el mascarón de proa de su poesía [no, no, no, qué metáforas, maestro].
Su obra, por lo que pude encontrar en interné, se divide en cosas (laberinto, símil, venas, etc.) y personajes (de libros, escritores, cantantes) estos últimos para cagarse en ellos y demostrar que se ha leido uno que otro librito (Todos los hombres son mortales, El Quijote, Tiempos difíciles, etc.)


LABERINTO

Piedad ten de mí,
de los desaciertos. [como los que siguen]
Me doy con el palo y me veneran.
Castigo la inclemencia de las horas
y permito esa libre jauría que sucumbe
en la precisa fiel alborada
que cruje con el destino bajo el dintel doblegado.

¿Y Callo?

Debo hacerlo entre las mieses
como un gentil
druida siempre del silencio.

¿Espero?

Nada, [menos mal]
muchas son las púas [que] se quiebran con el paso
y propenden como una alegoría entre los labios
la pérfida presencia que anuncia el pasado.

¿Y desespero? [por leerte a vos]

Caso a parte el océano,
en esa cumbre de lástimas y esbozos
cada quien se allega
enhebrando sus deshechos.

¿Y comprendo?

Es la arena el áspid, [es la arena, el áspid]
el fuego silencioso que repta sin sosiego
por los oscuros laberintos que tejen las arterias.

¿Y hay un punto final? [no, no hay: una verdadera lástima]

En la mirla que busca el corazón de la mañana
el rito se concluye,
vuelve al origen el amante y desfallece.

¿Hijos?

Son los hijos los fantasmas
que cada quien adelanta en su labor.

¿Final? [no esto sigue y sigue]

De la vida circular y efímera
sólo penden los fragmentos,
escasas serán las tardes del recuerdo
mientras el laberinto sigue con frutos sin piel ni son.


SÍMIL

El que persigue el aroma
buscando en la basura
no es un perro, no es un como,
es un hombre. [AH?????]
Lo que patean las botas
no es un balón, no es un como,
es uno a quien le pudo el hambre. [no comprendo]
El borboteo en la alcantarilla
no son las aguas estancadas,
no es un como,
es el ronquido de alguien.
Los que acampan en las colinas
al límite de la ciudad, no son un como,
son los refugiados que no están felices de camping.
Y eso que va por el campo
construyendo el vuelo de las hojas,
no es un como, no es una brisa cualquiera,
es el viento que huye de nosotros.
Y todos los como
son las cosas que guarda el asombro.


VENAS

Por nuestras venas
No corre sangre sino óxido.
Ríos de tiempo
Erosionan las rocas de nuestras vidas.
Por nuestras venas corren cosas viejas
Una noche de miedo
Un paseo por el bosque
Los juegos que se quedaron atrás.
Por nuestras venas corre niebla
Espacios abiertos
Llegan a los ojos
Cuando estamos tristes
Para que lloremos.
Por nuestras venas corren voces
Sonidos que estallan
Cuando llegan a la boca
Para que cantemos cuando estemos contentos
O gimamos
Cuando estemos lejanos.
Por nuestras venas corren enanos con destornilladores [jajaja, por fin un chistecito]
Nos aflojan la piel, los ojos,
Los recuerdos,
Cuando terminan
Quedamos desparramados en una caja.
Por nuestras venas
Corre la muerte

MAGIA

Díafana [sic] sorpresa la magia
Serpea entre nuestros objetos
Su veneno nos confunde
Entre el estar y el irnos [should i stay or should i go, qué trillado]
y cuando nos pica
Nada pesa
Nada muere
Nada sufre

Su manto son las telarañas
Que teje el sueño
Para guarecernos
Del temporal del tedio
Y cuando nos tendemos en sus redes
Nada pesa
Nada muere
Nada sufre

A veces bajo el sopor del sol
La invocamos
Para huír del fragor del mundo
Pues cuando nos mira
Nada pesa
Nada muere
Nada sufre

En todos está la magia
No sólo en los merlines de los circos [payaso]
Nuestra bara nace
Cuando botamos todo lo que llevamos dentro
Y así nada pesa
Nada muere
Nada sufre


TIENDA

Vivir en el país de los errores, [horrores, más bien, si nos vamos a poner sociales]
de los errores muertos para siempre,
es navegar el miedo en el camino a la tienda,
bajarse a sorbos largos la aspirina de la luna, [no jodás]
tantear la muerte de regreso a casa
y pensar en los muertos
en los que estuvieron vivos
por error en el lugar equivocado.
Nadie ha vuelto de la tienda,
lo dicen las noticias,
se han ido por el aire buscando las balas perdidas
o las mortajas de las nubes
para pintarle un cielo a los sueños.
Hay quienes dicen
que los han visto en el recuerdo.
Mentiras,
nadie volverá de la tienda.
Lo sabe la nena del almanaque
con sus tetas fúnebres festivas [?]
apuntando al más allá.


ÁNGEL DE LA GUARDA

Si no sufres de hambre [porque tira sacol]
si no pasas horas enteras
midiendo el vacío a tu alrededor
si no te importan los fracasos
los caminos minados
si las distancias no te afectan
si no tienes frío
si lo mismo te da
un callejón o un apartamento
si no sientes dolor

Si tus heridas son de aire
qué te importa la vida
no te cortan los servicios [porque lo mismo le da un callejón que un apartamento]
no te embarras en los charcos
ni te espichan en el bus
ni te enamoras
ni te embriagas
ni sabes soñar despierta

Ángel de la guarda [es un indigente]
sé por qué sólo buscas compañía

GUERRA I

Para variar estamos en guerra
Contra los zancudos porque nos hurtan los sueños [me imaginé otra cosa]
contra las polillas [guerra entomológica, bah!]
porque juegan con la luz descrestando nuestro asombro [naftalina]
Contra las cucarachas
porque a hurtadillas reciclan las sobras de nuestra noche
Contra los mosquitos
porque nos roban la pereza
y elevan por el aire la metáfora de nuestra sangre
Contra las pulgas
porque envidiamos sus volantines de fiesta
y sus gambetas en las cuevas tibias de las colchas
Contra los piojos
porque piensan por nosotros
y conocen los lugares secretos de nuestras calvas

Para variar estamos en guerra,
a veces nos matamos
para combatir la rutina

POESIA

La poesía es un oráculo: [no, sólo CULO]
ten cuidado al leerla en voz alta,
ten cuidado al interiorizarla,
no le des ese pan a la memoria,
y sobre todo,
cuida lo que dices
cuando te lances a esgrimir versos,
que la poesía es un oráculo terrible,
así como da la vida,
da la muerte.


GALLINAS [es tan nauseabundo lo que sigue, que no tuve mucho pa' decir]

I

El huevo es el centro del universo,
casi todos gustan que les den huevo,
lo costoso vale un huevo,
la cautela enseña a ir como pisando huevos;
hay vidas que tienen huevo,
los proyectos precisan huevos,
quien no logra su meta es una hueva.

II

La vida nos ampolla, [¿empolla?]
y cuando rompemos el cascarón
nos pica la desdicha;
las meseras culecas nos ayudan a clavar el pico,
sus picos nos sacan de la pollería de la rutina;
hay quienes no siguen la gallina gorda de la norma,
son los picados gallos de pelea o los pregoneros de la luna. [Pobre lunita]

III

Como buenos herederos de las gallinas
de nada armamos una empolladura [¿si?]
organizamos cócteles y nos gusta el arte:
una galería es una gallera en silencio;
la mayoría busca pollitas que píen
y sepan empollar la polla.
Algunos cloquean a solas
buscan las respuestas en el granero del universo. [un genio, un verdadero genio]

IV

Somos tan gallinas
que el gavilán de la muerte
nos saca corriendo del gallinero.



EDIPO EN COLONO


Hay tanta distancia
entre el ansia y lo cumplido
que solo quedan los lamentos.


Qué poco queda de nosotros:
los pasos se van,
los ojos se vuelven ciegos.

Tan poco queda,
que ni las lagunas efímeras
de las calles ebrias
confirman las distancias
que nos llevan hacia dentro.

Qué poco queda de nosotros mismos,
acaso una flor,
una mirada,
el chiste flojo para salir del paso. [en tu caso todo es flojo y todo es para salir del paso]

Ni aun la metáfora
bullendo en medio del deseo
puede decir
qué poco queda de nosotros mismos.


FOSCA

Hoy que cumplo un millón de años
he decidido formar parte de la jauría de fantasmas.

Los fantasmas de tanto andar errantes
no los fastidian las promesas
ni los triunfos que se desperdigan
sobre el tapiz de la desdicha.

Son inteligentes los fantasmas,
no necesitan asearse
para quitarse de su piel
los rescoldos de la vida
que han dejado las reuniones
los escrúpulos y la urbanidad.

Los fantasmas no se cuelgan adornos
ni las frases importantes
que nos hacen dura la existencia,
los dejan solos en su estar felices
con sus fiestas de sonidos ululantes.

Son indispensables los fantasmas,
si no fuera por su baile
a nadie le importaría el pasado.


TOMÁS GRADGRIND

Ahora arengo las palabras,
las pastoreo,
las llevo cabras por la región cobriza de la agenda.

Sílabas fusas, palabras semifusas [y una poesía garrapatea la tuya]
elaboran su función con las frases.
Entre el corcheo entrecortado
los pasos se esfuman
con la explosión atormentada de las citas.

Si mi cayado silencio no las vigilara, [vea qué bonito juego de palabras, mi pequeño genio]
se encabritarían las palabras,
me cornearían
en medio del rebaño de mis días;
mi sol yace desparramado en la pradera.

A veces una coma,
un además se sale de las márgenes
inundando y ahogando mi tiempo.

Ahora pastoreo las palabras
los fantasmas que me turban
son los ovejeros que me ayudan en el redil.


SANCHO


Estoy ahíto hasta el cogote
de las cosas que me engordan
con su brutal armonía fantástica.

Estoy ahíto de la moda
que ceno sobre las calles
que cruzan mi ínsula opulenta.

Estoy ahíto,
son los manjares de otro tiempo
lo que busco para llenar mi panza
fragmentada por el silencio y el sigilo.

Que sean mis viandas lo invisible
lo que pierde e inflama el firmamento,
lo que no existe
es bueno para engordar
lo que ansiamos tan adentro.

Ahora lo sé
estoy ahíto
y ni las dietas del Hidalgo
me dan una respuesta.

[sólo por usar a sancho y don quijote para algo, qué descache]

FANTASMAS S.A.

De esta empresa somos socios,
nadie nos conoce,
a nadie hacemos falta.

Somos tan numéricos [como que son muchos] y gentiles,
intentamos huir del anonimato
inventando fechas
para organizar celebraciones.
Nada nos convoca,
nadie nos invita,
salvo lo que duerme
o no vuelve nunca más.

Cada año nuevo planeamos la reunión anual de socios
para entregar el balance
de nuestras vidas mentirosas.

Esta empresa vive quebrada,
ni aún cuando morimos
alguien desea
recibir nuestras acciones.

CARUSSO

Siempre que me canto
me sorprendo con la cascada de ruidos
que se van por el sifón.

Me canto en la ducha para limpiar mi voz
del cascajo que dejan los fantasmas
de mis días infelices.

Entonado entono
sones de sobras,
racimos de instantes,
melodías compuestas de risa.

Tras las muchachas
ensayo tocatas,
y si tomo la batuta
una que otra cae en mi canto.

Me canto de todo,
y cuando me hallo en medio de la calle
los espíritus impulsan la lluvia,
siempre hay que afinar bajo la ducha.
[se cagó en Carusso]

CECILIA JUPE [sissy, siento mucho que te hayan dedicado lo que sigue]

Mi ortografía es sentimental, [la mía, ornamental]
siempre de paseo,
no permite que mis subjuntivos
jueguen con el presente;
a veces se van con un qué
cuando les pido a sus rémoras
desprenderse de mis situaciones triptongas. [esto no puede ser verdad!!]

Es que tengo una vida ortográfica, [por lo de orto]
saco de su vaina la espada de la tilde
para descabezar mi gerundio [suena a una cosa muy muy horrible]
que deambula anegado
en un participio pasado que no volverá.

Y son distantes mis puntos finales, [ojalá estuvieran cerca los puntos finales de tu poesía]
siempre los reciclo suspensivos
para que mi ahora me invite al circo
donde laboraba mi padre. [hijo de tigre...]

Ya no uso las solemnes admiraciones,
me gusta dormir
cuando me invoca el médium. [¡qué es esto!]


LI– PO

I
Tenía que parar ahí
era el flash de la luna.

II
Tos
Tos
Tos [¿siente su garganta como un rock?]
es el sonido
de mi raudal profundo
que se va.


III
Por fin el vómito
nada más llevo dentro.


LOS MISERABLES

Cuatro y media contra el sol,
mientras hay fiesta en los estadios
la policía persigue a los vendedores.
Como si fueran balones,
a patadas los disparan
contra el arco de la celda.
En el partido no hay árbitro,
al alcalde sólo le gustan
los fantasmas de la anemia. [ay, ve, se puso todo social, ja]


LEPROSO

Todos tenemos algo de leproso,
Se nos desgaja la piel de los recuerdos,
Perdemos la cabeza o la flor de las disculpas,
El dolor de la ausencia nos deshoja,
Se nos cae la cara de vergüenza.
Olvidamos, sé que todos olvidamos,
Que nuestra historia se queda trunca,
Que dejamos los sueños y las nostalgias
Pegados a la gasa de los días. [se le sancochó]
Todos nos vamos desintegrando,
Dejamos en las sábanas o en la ropa ajena
Una caricia, una lágrima,
Un poema, una canción
Las palabras de amor, las mentiras,
Y cuando las bocas se unen
Dejamos la miel del abrazo
Esparcida en el pan de otra lengua. [guácala]
Todos tenemos algo de leproso,
Pero a nosotros no nos dan monedas
Ni nos destinan a un lugar común para hacernos compañía;
No damos lástima,
Estallamos de alegría
O nos desgarramos de dolor,
Nuestras llagas no son iguales,
Nos las cura el algodón de la luna. [la luna sirve pa' todo, ¿no?]


3 poetas muertos:

Juan Mauricio Peña said...

Oiga Maggie Mae, permítame le opino: este blog me parece muy chévere, usted es muy cruel con los poetas que postea (o bostea) pero no se imagina "la labor" tan importante que hace. Lo peor que tienen los poetas que he leído acá es que a veces dicen cosas buenas, tienen versos buenos, cuando no son los súper trillados de la luna, la nostalgia y la soledad. Eso es lo más raro, que luego de un buen verso se dejen ir con una imagen desagradable, con una frase que suena feo, con errores de ortografía, etc. Por cada veinte blogs de poesía debería haber siquiera uno de estos. Y le confieso, el ejercicio de leer a esta gente es complicado porque uno ve ahí mismo que comete los mismos errores, que usa a la luna también hasta pa´ destapar cañerías, que se traga artículos para sonar "complicadito" y todas las demás artimañas que en algún momento uno creyó que eran licencias poéticas y realmente no son sino disfraces de la mediocridad. Suerte pues.

maggie mae said...

ay, tomate, me hizo sonrojar, jejeje, pues supongo que lo que escribió es un cumplido.
y si, escribir poesía no es tan simple, en lo que hay a un ladito, de Héctor Abad, está la razón: a las ideas inmediatas y espontáneas hay que huirles, son fáciles y casi siempre malas.
gracias por pasarse por aquí, es siempre bienvenido, usted y sus comentarios.
y por si viene alguien más: escriban algo (pero que no sea poesía).

Juan Mauricio Peña said...

Claro que es un cumplido, llevar este blog debe ser una labor ingrata, porque seguro le ha ganado varios enemigos gratuitos y orgullosos, como casi todos los malos poetas, que son enemigos de algo (cualquier cosa, casi siempre la literatura) y son súper petulantes. Yo estoy seguro que lo que dice Faciolince en su cita es totalmente cierto: todos llevamos dentro un mal poeta, sólo que algunos somos muy ciegos y juzgamos nuestra poesía no con criterios literarios sino morales. Aquí es donde se aplica su cita de Fogwill, que normalmente los malos poetas son (somos) "buenas personas", inocentes, infantiles, soñadores, inofensivos, algunos hasta graciosos. A esta ceguera se le debe sumar el autismo de los críticos de poesía (que normalmente son también poetas buscando comentaristas de su propia obra), acostumbrados a felicitar hasta un eructo de rosas del crepúsculo, aroma que mi nostalgia constriñe hasta hacerle una luz de luna... Oh. Y vea, muchas veces no estoy de acuerdo con sus críticas, porque usted corrige puntuación, critica basada en un rabioso sentido común y normalmente la poesía es ajena a esas "limitaciones", pero aún así es muy divertido ver cómo poco a poco con esos comentarios entre paréntesis usted se caga el poema, le quita el entusiasmo o la fe que el autor y los improbables lectores le han imprimido como por arte de magia. Es como una especie de "antipoesía", que nada que ver con Nicanor Parra (o sí, tal vez usted sea bien parriana y aún no lo sepa).

Mejor dicho, este blog es muy aguafiestas, y pocas cosas hay más divertidas que eso. Claro, estar del otro lado, del lado del poeta burlado, debe ser duro, pero alguien tiene que hacer el trabajo sucio: tratándose de poesía de mierda el trabajo sólo puede ser sucio.

Suerte pues, y dígale a los de la Bobada Literaria que le presten un tapabocas pa que no termine vomitando esas rosas del crepúsculo... Oh.